Esta vez quiero analizar un libro entero
que es bastante antiguo (1972). Es un libro que leía de pequeña y que por ello
está bastante roto y escrito por todas partes, me encantaba y me gustaba leerlo
cada dos por tres porque tenía canciones y trabalenguas muy divertidos y me
entretenía.
Por ello he decidido hacer una crítica de
él pues parece que no lo recuerdo, pero ojeando sus páginas recuerdo más de lo
que creía. He intentado buscar información sobre él, pero está descatalogado y
la mayoría de sus poesías y canciones no aparecen ni en internet por lo que
creo que es muy bueno para una clase de primaria ya que es algo novedoso para
los niños y niñas pues no lo pueden encontrar en ningún sitio, solo en el
libro.
Me he fijado que tanto las canciones como
las poesías van acompañadas de exclamaciones y esto creo que es algo
imprescindible pues los niños y niñas ponen más fuerza y entusiasmo en leerlo.
En cuanto a las ilustraciones son muy
coloridas y todas tienen que ver con el texto. Son imágenes de pinturas realizadas
por un ilustrador y en ellas se ven los trazos del lápiz o la acuarela. Por
otro lado, hay fotografías e incluso cuadros reales, pues uno de ellos es
bastante conocido.
Hay mucha variedad en este libro y es
bastante grande por lo que los niños y niñas no se aburrirán de el fácilmente.
En conclusión, aunque creamos que las
canciones de niños son simples y fáciles es bastante más complejo pues hacer un
libro tan grande con tantas lo veo muy difícil y más si queremos que a los
niños y niñas les guste y consigamos su atención.
Realizado por Raquel Segovia Ibáñez

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