jueves, 28 de abril de 2016

Libros que dejan huella III - Francisco Ibáñez

Otra de las experiencias literarias que mejores recuerdos me traen son las de las obras de Francisco Ibáñez: cómics y tebeos de todo tipo y que he leído en las más diversas situaciones y es que, aunque no se trate de una gran novela, tratan historias divertidas, de personajes disparatados, a veces realistas e incluso atontados que hacen las delicias de pequeños y mayores (a mis 20 años sigo disfrutándolos como cuando era un niño) y, ya fuera en un viaje largo en coche, en mi cama, en la playa o en la sala de espera de un hospital, las historias y geniales viñetas de Francisco Ibáñez te transportaban, hacían que te evadieras en el tiempo. 

Tuve la suerte de heredar la gran mayoría de estos cómics de mi hermano mayor, por lo que, aunque me llegaron bastante usados, pude disfrutar de esas maravillas sin apenas gastarme un euro.

Pude disfrutar de viñetas, tebeos, cómics y recopilaciones de otros más antiguos de todos y cada uno de los personajes e historietas de Ibáñez, que no son pocos, pero mis favoritos son y siempre serán los siguientes: 

  • Mortadelo y Filemón, agencia de información
  • La familia Trapisonda, un grupito que es la monda
  • Ande, ríase usté con el Arca de Noé
  • 13, rue del Percebe
  • El botones Sacarino
  • Rompetechos
  • Uhu y el niño Prudencio
  • Pepe Gotera y Otilio, chapuzas a domicilio
  • Doña Pura y Doña Pera, vecinas de escalera
  • 7, Rebolling Street
Considero que la lectura de cómics y tebeos debería también de estar presente dentro de la enseñanza, por supuesto sin dejar de lado a las grandes obras y/o novelas (de las que soy fiel defensor) pero teniendo en cuenta que leer cómics también tiene beneficios para los niños, que también es literatura y que puede ser muy divertida, amena e incluso adictiva. 

Iván Jesús Silva Gutiérrez


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